La termografía de mama es una herramienta de reciente introducción en México que ayuda a la detección temprana de lesiones en la mama, incluyendo el cáncer.

Uno de los primeros cambios que ocurren en nuestro cuerpo cuando se forma un tumor, es que éste libera sustancias que favorecen la formación de vasos sanguíneos nuevos, necesarios para nutrir al tumor. Esta red de vasos sanguíneos no es detectable a simple vista ni da señal alguna que permita sospechar su existencia. 

La termografía de mama permite ver esta red de vasos sanguíneos y detectar el aumento de temperatura característico del proceso tumoral de forma muy temprana.

Ninguno de estos dos signos son exclusivos del cáncer de mama: también pueden estar presentes como resultado de una variedad de condiciones, entre ellas cicatrices, tumores y lesiones benignas, quemaduras solares, lesiones musculares y lesiones biomecánicas. Por este motivo la evaluación del estudio termográfico debe ser hecha por un termólogo calificado, quien podrá establecer si existe un nivel de riesgo indicativo de que se trata de un cáncer de mama y repetir el estudio en otro momento en el tiempo, lo que permite detectar cambios que sugieran la evolución de la enfermedad.

La termografía está aprobada por la FDA como un estudio complementario en la detección del cáncer de mama.

Ventajas de la termografía:

Permite detectar una anormalidad 6 a 8 años antes de que lo haga una mastografía. 
A diferencia de la mastografía, la termografía se puede realizar en mujeres de cualquier edad, incluso adolescentes, ya que el espesor del tejido mamario no influye en la realización del estudio. Esto permite llevar un registro temprano con la finalidad de detectar cualquier cambio tan pronto suceda.
Es completamente indolora y no invasiva, pues simplemente se toma una fotografía, sin tocar a la paciente y sin que ésta reciba radiaciones.​

Termografía de mama

Clínica de Termografía, Medicina y Rehabilitación